Muchos en Brafa conocéis a Erik. No pasa desapercibido. Junto con Paco, su padre, lleva uno de los equipos de la escuela y se mueve por nuestro campus en su silla de ruedas eléctrica, repartiendo cariño y alegría.
Este verano, Erik ha descubierto una nueva faceta de su vida: su habilidad para ser monitor de niños en el programa de Iniciació Esportiva.
Erik, tu reto de este verano era ser monitor del Stage… de fútbol. ¿Cómo has llegado a Iniciació Esportiva?
Ha sido una sorpresa. Rubén García, coordinador del programa, me animó a que me pasara por el pabellón mientras se desarrollaba la actividad. Un día me acerqué y… ¡me quedé toda la hora!
Los niños pequeños se sorprendieron mucho al ver de cerca a una persona en silla de ruedas, pero lo que más les llamó la atención fueron las férulas que llevo en las piernas (ríe). Les dije que eran como unas botas de fútbol. Y, pasada esa primera impresión, empecé a proponerles actividades y juegos, que es lo previsto en el programa: que jueguen, descubran cosas nuevas y superen retos.
Pasada la “sorpresa” inicial, ¿qué tal la experiencia?
Una pasada. No sabía que podía conectar con niños tan pequeños y, a la vez, que ellos empatizarían conmigo. El primer día, una niña se puso muy triste porque ella podía correr y yo no. Le quité importancia, claro, pero te llega al corazón. Aun así, conseguí que se olvidara de eso y pasara un buen rato, que es de lo que se trata.
Cuando llego al pabellón, se acercan a saludarme, alucinan con la silla (ríe) ¡y muchos intentan abrazarme! Después comienzan las actividades del programa. Yo me voy moviendo (¡con cuidado, ja ja!), les doy indicaciones, los animo…
Así que ahora tienes dos actividades: el fútbol e Iniciació Esportiva.
Sí. Y me viene muy bien esta experiencia porque en septiembre empiezo un PFI de deporte, y ya habré avanzado en la parte práctica como monitor.
¿Qué te toca el curso que viene en Brafa?
¡Equipo de fútbol! Y estoy escribiendo un libro —¡no es broma!— con todas mis sesiones teóricas. Además, los viernes vengo con mi padre al programa 5-50-5 y así hago deporte. Bienve y Marcos me meten mucha caña, jajajaja.
¿Qué les dices a quienes se sorprenden al ver a un entrenador como tú?
Nada especial. Basta con que descubran que hay personas como yo a las que nos gusta el fútbol y que también intentamos disfrutar de este deporte. El fútbol es para todos. Tengo amigos que juegan a fútbol adaptado, que apenas tiene visibilidad.
Mi forma de disfrutar el fútbol es ayudando a los peques a mejorar, analizando cada jugada, corrigiendo, y animándolos a que se desarrollen como futbolistas y como personas.
Sé que no es muy común ver a un entrenador en silla de ruedas, pero creo que es importante que vean que todos podemos superar dificultades —con ayuda, si hace falta—, y que todos somos valiosos y podemos aportar mucho a los demás.

